
Esto demuestra como el cuerpo físico limita nuestros sentidos, y como nuestra personalidad mejora cuando nos valemos de los sentidos etéreos, los llamados ojos y oídos internos.
Al parecer esto aplica tanto para la ausencia momentánea del cuerpo físico (viaje astral o
proyeccion astral) como la permanente a la que llamamos muerte. Pero existe una diferencia y es la presencia o ausencia de una pequeña conexión que une o conecta el cuerpo físico al astral llamado cordón de plata.
Cuando dicho eslabón se corta, el individuo no puede volver al cuerpo y se produce la muerte.
Es un hecho que, esto puede ocurrir durante el transcurso del viaje astral por accidente si no se toman precauciones por parte del viajero o por imprudencia de alguien cuando el cuerpo está “dormido”, esto representa el principal peligro de la
proyeccion astral, por lo que se recomienda quien posea este don que tome estrictas precauciones, ya sea cerrar bien una puerta o dejar instrucciones de no ser importunado. Si tomamos como punto de partida la visión científica, el viaje o proyección astral no es más que una experiencia subjetiva donde sólo los testimonios pueden darnos pista de un sistema operativo.
No obstante existen casos comprobados en los que un viajero astral fue visto y oído por los que se encontraban en otro extremo del viaje dando así una observación objetiva por medio de una experiencia subjetiva.