Satanas
 

 

 


Satanas

 

Búsqueda personalizada

La figura del demonio

En la Edad Media se creía que Satanas era un ser terrible y maléfico para la humanidad, causante de aberraciones y desgracias, verdugo de los hombres justos y buenos. Pero las leyendas populares nos proporcionan, por contra, de unos diablos que aunque igual de crueles y malvados, resultan siendo ridículos, esto sumado a materiales espirituales, víctimas de burlas y bromas, fáciles de engañar y, en gran número de ocasiones, trabajadores, ingenuos y benefactores de la humanidad.

Satanas

El obispo Olaf Magnussen, que firmaba sus tratados con el nombre latinizado Olau Magnus, asegura que los demonios de Escandinavia trabajaban por la noche en los establos. Limpian y alimentan a los animales, lo que hace que estos seres sean tan simpáticos como los mismos labriegos. Los demonios trabajan también en minas, cuyos oscuros laberintos les son seguramente familiares, al recordarles sus moradas del Averno. Como es fácil de suponer, el ruido que producen es siempre superior al trabajo efectuado, pero como las fieras de la selva, son inofensivos si no se les molesta. Dicen que en el pueblo suizo de Daves, un minero les molestó al burlarse de ellos y le castigaron volviéndole la cabeza al revés para el resto de su vida.

En 1221, un visitante infernal fue muy útil a un siervo. Trabajaba éste en un monasterio famoso por sus vinos vigilando la viña del cenobio durante el día y la noche. Lo cual obligaba al siervo a no dormir en ninguna de las veinticuatro horas. Llamó en esto al demonio y le ofreció un cesto lleno de atractivas uvas, si se avenía a tomar el puesto. Y el demonio, ganado por la ingenuidad del joven, pasaba todas las noches en vela, por una recompensa tan modesta.
Que Satanas no es insensible al candor humano, lo sabemos por el libro de Bollandus, titulado “Actos de los Santos”. Una joven llamada Agnes, fue obligada un día a acudir a una casa de mala nota. Cuando llegó ante la puerta, Satanas y un grupo de los suyos, se convirtieron en cuervos y bloquearon la entrada para que la joven no pudiera entrar. Las poco castas habitantes de la casa y la propia Agnes quedaron atónitas, y esta última comprendió inmediatamente que aquello era un signo de los cielos. Posteriormente, compró la casa y fundó en ella una residencia monjil, de la que ella fue la primera habitante.

Normalmente, satanas no hace el bien por gusto, sino que intentando hacer el mal, produce muchas veces el bien. Sin embargo podríamos pensar que si el hombre tiende hacia el mal, es porque le resulta más agradable y más fácil, el diablo, obligado a hacer el mal, debe tender a desobedecer la ley que le obliga; por lo tanto, para él el bien debe resultar algo apetecible y agradable, aunque prohibido. Sea por una cosa o por otra, satanas, según las tradiciones de muchas ciudades europeas, ha construido muchos puentes cuando el hombre los necesitaba, recibiendo por recompensa un gato o un perro, en lugar del alma prometida. Un grabado popular representa la impotente figura de San Cado, entregando un gato a un demonio desconcertado. Debajo está un puente, un monumento de albañilería del que se sentiría orgulloso cualquier ingeniero de la época. Puentes como éste, construidos por espíritus del mal, existen en toda Europa. Y el hombre, en el colmo de la ingratitud, ha olvidado a quién se debe y se atribuye a su propio talento tales trabajos.

Como puede comprenderse, es un experto en la construcción de tapias y fortificaciones. En una ocasión, casi capturó al Gran Condestable de Lesdiguieres, noble francés cuyo castillo había amurallado. Se había acordado que la recompensa del trabajo del diablo sería el alma del noble, si éste no podía escapar antes del alba. El diablo pensaba que tendría tiempo de terminar el muro e impedir que el conde huyera. Pero Lesdiguieres se escurrió con el caballo justo en el momento en que el final de la pared se iba a unir. Su huida fue tan apurada que la cola del caballo quedó aprisionada en ella, pero el noble se libró de esta traba cortándola con la espada y galopando después más de mil millas sin detenerse. En esta ocasión, satanas no obtuvo siquiera la recompensa de un gato. Se dice que el trozo de cola puede verse aún en la tapia del castillo.

Cuál es la verdadera forma de satanas

El porqué de su foma más conocida

SatanasMuchos otros ejemplos podrían citarse como prueba de que satanas no es tan terrorífico ni tan negro como se le ha pintado, y que de tiempo en tiempo se le han aproximado hombres buenos y enérgicos, que regresaron en su compañía sin haber sufrido el menor daño. Pero ahora veremos un tema apasionante para el mundo cristiano: la forma, la presentación del diablo o satanas.
Los demonios, por lo que sabemos, pueden adoptar la forma que les apetece; esta opinión es la expresada por muchos demonologiítas. Otros, sin embargo, tienen tendencia a estandarizarlo, afirmando que tanto él como sus congéneres llevan cuernos, pezuñas y rabos. Sin embargo, autoridades en la materia asignan a ciertos habitantes infernales una presencia corporal que no es un disfraz, sino una forma característica.
En el campo, el demonio no enseña filosofía. Ofrece cosas más prácticas; en lugar de tesoros de sabiduría, da tesoros de oro. Pero al campesino, normalmente se le aparece en la forma tradicional: con cuernos, pezuñas y cola. De tal forma aparece en los libros negros del último siglo, luciendo a veces una chaqueta, como tributo a la progresiva civilización.

Satanas trae dinero, por esa razón muchos lo han encontrado simpático. Pero cuidado, el dinero del diablo no es aprovechable, porque poco después se convierte en excremento de caballo o cenizas. La diferencia entre los diablos del campo y los de las poblaciones fue observada por Francisco Barret, profesor de química y filosofía oculta en Londres. Barret pretende asignar a los gobernantes del infierno su verdadera forma, en una época altamente consciente de los cambios que la historia ha traído. Despojó a los diablos de todo el esplendor avernal con que había sido adornado durante siglos.
Collin de Plancy, a quien se la apareció satanas en el primer cuarto del siglo XIX, reafirmaba la visión de los campesinos. El tentador, tiene, efectivamente, los atributos tradicionales, cuerno y cola, pero no pezuñas. Su altura es de ocho pies, pero está bien proporcionado. La creencia de que él no es nada, es errónea, porque satanas tiene una forma primaria bien definida, en la cual se apareció a Collin de Plancy confesándole que en diferentes ocasiones se transformaba simplemente por pasatiempo. Es corporal, real y sensible. Y por ello puede andar, escribir, dormir, matar. Escribe raras firmas en libros negros, para demostrar su aprobación a sus demoníacos contenidos. Sí, el demonio es un ser concreto, es alguien. Tan sólo aquellos que desprecian las representaciones plásticas, que proscriben la veneración de las imágenes, colocan a satanas en el limbo.

 
 
Copyrigth © 2009/ 2010 Las Sectas. Todos los derechos.