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En el Antiguo Testamento se nombra a Satanás o también llamado Lucifer como el rey de los demonios; Belial, citado por Salomón; Leviatán, citado por Isaías; el íncubo Asmodai, etc. Por otro lado, en el Nuevo Testamento también aparecen nuevos nombres de demonios: Belcebú, que es nombrado por Cristo; Abaddon, que es el jefe de los demonios en la séptima dinastía y el destructor del Apocalipsis, entre otros |
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Diferentes categorías de demonios
Con estas bases, muchos demonólogos completaron todas estas representaciones, así fue como los demonios fueron divididos en seis categorías: los demonios de fuego, que su presencia esta lejos de la nuestra; los demonios de aire, que causan los desastres por fenómenos atmosféricos y son invisibles; los demonios de la tierra, nuestros principales tentadores; los demonios de agua, causantes de las desgracias en el mar; los demonios de subsuelo, que causan erupciones volcánicas y terremotos; por ultimo los demonios de las tinieblas, que nunca se muestran frente a nosotros.
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Sus especializaciones y nuevos nombres de demonios
Otros estudiosos de los nombres de demonios y sus características, afirman que ellos también poseen sellos y firmas. También advertían a las personas que quisieran hacer un pacto con ellos que no se dejaran engañar. Ya que cada demonio tiene su especialidad y no es bueno pedirle a uno lo que esta dentro del terreno del otro.
Los nombres de demonios y sus especializaciones no fueron un invento, fue extraído de uno de los libros más conocidos de Grimorios, más específicamente del “Libro de San Cipriano”.
Ejemplo: Lucífugo, se encarga de las riquezas; Satanakia, se encarga de que tengas todas las mujeres que quieras; Fleurety, le proporciona al pactante poderes sobre el clima; Sargatanás, puede convertirte en invisible o transportarte instantáneamente donde quieras, etc.
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